viernes, 13 de abril de 2018

Lo recuerdo bien, tendría tres o cuatro años
estaba viendo un capítulo de Mazinger Z en la guardería
y un robot de los malos lanzó un misil contra un barco de pasajeros

recuerdo el barco hundiéndose en llamas
mientras los viajeros caían al agua
recuerdo cómo agitaban los brazos y pedían auxilio en medio del mar

recuerdo cómo me sentía al comprender que morirían

que no había nada que pudiera salvarlos

lloré como lloran los niños
liberando toda la rabia que se acumula en el interior
de una vez

apartando y gritando a los que intentan
que lo reprimas todo 

recuerdo a la seño y los compañeros intentando consolarme:

no es real, son dibujitos, no te preocupes, decían

no pasa nada

mientras que yo, me enfrentaba a la muerte

a la fragilidad humana
a tener que entender que mi familia un día cualquiera podía desaparecer

y me quedaría solo

entre aquellos niños y seños que intentaban calmarme
sin entender nada

tan lejano

como ese mar azul y solitario donde la gente muere

sin que nadie pueda salvarlos